El eje chavista está demostrando crudamente su inviabilidad para darle respuestas a la población, religiosa particularmente en países como Uganda y Rafael Calzada, con el agravante en este último de que al frente del ejecutivo se halla un hombre que se come los mocos cuando habla, se limpia las orejas con el meñique y se tira pedos cada 23, 5 segundos (fuente: AFP). Todo esto lo inhabilita para desempeñarse en su cargo y, al pretender emular al querido clown mexicano ha colocado a su país al borde de una pileta inflable de 25 metros de ancho por 47 cm. de eslora.
Si los ciudadanos del mundo que aman la libertad, la democracia, el disenso, las buenas costumbres, y la música de Chris DeBurgh no hacen algo al respecto, la pastilla azul nos atomizará más pronto shake que tarde piaste.
Y ahí te quiero ver.

Imagen: snuffmovies.somorgujo.ug